Otro estudio comparativo de la Universidad de Davis, USDA en el 2004 ofrece el siguiente cuadro:  
 

 

   

Las antocinas que contiene el arándano, ayudan a fortalecer el colágeno que es la proteína presente en ligamentos, tendones y cartílagos.
Según un estudio publicado por la revista The Journal of the Science of Food and Agriculture, concluye en que las proantocianidinas o PACs presentes en los arándanos, inhiben el crecimiento de tumores de pulmón y colon, así como también de las células de leucemia in vitro.

Por su contenido de ácido hipúrico, alivia síntomas de infecciones urinarias, renales y vesicales, disminuyendo la necesidad de recibir antibióticos, dadas sus propiedades antiadherentes con respecto de ciertas bacterias como la escherichia coli.
Poseen también ácido quínico, que acidifica la orina, previniendo infecciones urinarias y evitando la formación de cálculos o litiasis renal de fosfato cálcico.
Otros estudios concluyen que la ingesta de 250 cc diarios de jugo de arándanos, han resultado más eficaz que la antibiótico-terapia, fortaleciendo con ello toda una corriente nutracéutica (alimentos que proveen beneficios para la salud, incluso en la prevención o el tratamiento de algunas enfermedades) en contra de la farmacéutica.